Los vecinos se amotinan contra la policía cuando iban a desalojar una casa, lanzan piedras, tejas e incluso bombonas de butano a los agentes. Al menos 23 policías y cuatro civiles heridos; nueve personas detenidas.
Y todo esto a escasos diez kilometros de la Puerta del Sol, centro geográfico de un Reino de España invadido y sin control. La solución, estos miserables deben ser expulsados y prohibirles la entrada de por vida. Aquí hay leyes justas no como en el Reino de marruecos, a si que o se respetan o a quejarse al tercer mundo.
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