

Muchos pensarán que se ha cumplido el sueño del auxiliar, liquidar al jefe. Pero no, en este caso sólo es un error técnico, un jarabe que desprendía un aroma a caramelo "Kojak" cayó y éste es el resultado. Por cierto, la farmacia se sitúa en un barrio muy democrático y del 78. Ni una pista más.
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